"Los caminos de la comunicación son inescrutables". Con esta frase de resonancias bíblicas quedan claras las intenciones de este weblog: intentar descifrar cómo afectarán y afectan las nuevas tecnologías al periodismo.

20 mayo 2005

El cable que nunca llegó

Experiencia de un andaluz con el cable de fibra óptica
Todavía recuerdo cuando vinieron a mi casa unas azafatas con carpetas azules a preguntarnos si queríamos instalar el cable. Teníamos que dar permiso para que pasaran el cable por nuestro edificio, por la fachada, aunque no teníamos que comprometernos a instalarlo en nuestra casa si no queríamos. Sólo teníamos que dar el permiso para que nuestro bloque de pisos diera un paso adelante hacia el futuro. Nos negamos porque no le veíamos ventajas, al fin y al cabo se trataba de pagar una cuota mensual para ver unos cuantos canales de televisión y acceder a Internet (ese invento al que entonces no se le daba mucha importancia en mi hogar), además de una tarifa telefónica rentable, pero que a la larga nos salía más cara porque al fin y al cabo nuestra factura telefónica no es muy abultada.
En esos momentos (finalísimos de los noventa y principios de los dos mil) las empresas de cable adjudicatarias de las licencias se dedicaban a levantar las calles en una carrera frenética por obtener abonados y beneficios antes de que la factura de las obras les llevara a la quiebra. La Auna (ex Retevisión, presente en toda Andalucía, excepto Cádiz y Huelva), que ahora pretende unirse con la otra gran operadora del cable en España, Ono (controla Cádiz y Huelva).
El cablecito de la discordia está rodeado de un halo mágico. Mágico porque el cable de fibra óptica permite acceder a un amplio servicio de telecomunicaciones por un solo cable que entra en el hogar. Pero no es oro todo lo que reluce, claro, y los cables coaxiales no son tan técnicamente avanzados como para evitar las interferencias que se producen en el camino de la red principal de fibra óptica hasta el hogar, y tampoco tienen una gran capacidad para transmitir datos.
El cable, que lleva poco tiempo instalado en nuestro país, y en Andalucía, sobrevivirá si las empresas que lo gestionan quieren que sobreviva. Y claro está, si los usuarios se deciden por contratar los servicios que estas empresas les ofrezcan. El cable tendrá que competir con la televisión digital terrestre, y con las operadoras que ofrecen ADSL para acceder a Internet, pero después de unos costes de implantación tan elevados para crear la estructura de la red de cable, difícilmente será un terreno sin exprimir hasta la última posibilidad de negocio.
Por cierto, en mi casa no llegamos a instalar el cable, que se adaptó muy bien a las nuevas urbanizaciones (ya que se tendía la red antes de colocar el acerado, y la conexión estaba presente en cada casa) y a las urbanizaciones de clase alta y media-alta, no olvidemos que el servicio hay que pagarlo. Tampoco creo que lo lleguemos a instalar en el futuro. ¿Será que soy un escéptico del cable o que sobre mí pesa más la utilidad práctica que el espíritu consumista?
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13 mayo 2005

Pautas de ciberredacción

Escribir en la red se ha convertido en un nuevo reto para los periodistas. Estamos acostumbrados a que la prensa digital sea un mero volcado de los contenidos del diario de papel, pero para revolucionar este medio, o al menos para darle el impulso definitivo a la prensa digital, tenemos que tener presente sus diferencias respecto a la prensa tradicional.
Como señala la profesora Concha Edo Bolós, la diferencia sustancial es la aparición del hipermedia, que contempla el hipertexto con las posibilidades multimedia. Para llegar a ese periódico digital que yo llamaría "el supermedio" (como integrador de las características de todos los medios de comunicación actuales más la interactividad en tiempo real) todavía queda mucho camino por recorrer. Pero no me extrañaría nada (y esto es una opinión personal con toques de profecía) que la televisión digital terrestre tuviera un papel destacado en ese camino, ayudando a la creación y consolidación del supermedio.
Visiones futuristas aparte, para escribir hoy día en la prensa digital es necesario seguir una serie de recomendaciones y pautas si queremos tener cierto éxito. Estas recomendaciones se basan en la forma que tiene el lector/usuario de acceder a la información que se le presenta en un periódico digital. Según Jakob Nielsen, en la web la información se escanea, por lo que los textos no deben ser demasiado largos. Para ello es interesante contar con un gestor de lectura que indique el tiempo aproximado que se invierte en leer una información completa.
Nielsen sugiere que la pirámide invertida siga vigente, debido a ese escaneo, aunque lo ideal sería llegar al concepto de célula informativa que propone Ramón Salaverría. Lo cierto es que, usando uno u otro sistema, al escribir para la web no podemos nunca dejar de lado al usuario, y aquí es donde aparece la palabreja usabilidad, que acabará asegurando el éxito del medio.
Por lo tanto, debemos facilitar al lector-usuario el acceso a la información, que será lo más completa posible, aprovechando las posibilidades de Internet. Esto lo conseguimos siguiendo sencillas normas de redacción y diseño:

1. EL LECTOR DEBE ENTENDER LO QUE SE LE COMUNICA, por tanto hay que utilizar un lenguaje claro y conciso (nada distinto al del periodismo de papel), estructurado de forma jerárquica, con posibilidad de acceder a los distintos temas de la noticia con enlaces. En el aspecto visual se debe ofrecer la posibilidad de cambiar el tamaño de la fuente, que será de palo seco para favorecer su lectura.

2. LA INFORMACIÓN SE DEBE PRESENTAR DE FORMA ATRACTIVA. Para ello, el fondo de la página tiene que ser de un color claro, pero no brillante, que no cause fatiga visual. El texto será de color oscuro, azul o negro, y ha de servir para diferenciar la información principal de la secundaria (titular/cuerpo de texto). Los demás elementos de la página no ofrecerán una gama excesiva de colores, que preferentemente sérán fríos, para evitar sobreexcitación al ojo. Hay diferenciar con colores apagados a los enlaces que se han visitado.
3. LA INFORMACIÓN SE DEBE COMPLETAR CON APROVECHANDO LAS POSIBILIDADES DE INTERNET. El lector debe poder ampliar la información con enlaces que le conduzcan a informaciones relacionadas con la que está leyendo. La interactividad debe setar presente mediante recursos del tipo de infografías interactivas, foros donde comentar la noticia o incluso comunicación directa con el periodista que elabora la información. Además, cada vez que sea posible se debe actualizar el contenido del periódico digital.